Mitología Celta

La cultura y la religión se fusionan para dar sitio a la llamada mitología celta,  una serie de relatos que se hacen cargo de identificar a un conjunto de pueblos que aparte de ocupar en general territorio europeo, Los Pirineos y también Islas Británicas compartían el idioma celta y una estructura social y cultural bastante afín.

Puesto que el periodo pertinente a la Edad de Hierro es el que aporta por decirlo de alguna forma el escenario para la creación de estos relatos con los pertinentes Dioses Celtas como protagonistas, se sabe que la pérdida del idioma original fue una de las razones por las cuales esta mitología no consiguió preservarse íntegra y se diesen las condiciones a fin de que brotaran una serie de ramificaciones que tienen todo que ver con las alteraciones del idioma céltico.

 

Algunos aspectos de los mitos celtas

Con la pretensión de favorecer una auténtica entendimiento de los mitos celtas es esencial estimar aquello de que en el planeta de los celtas existía más que guerra, licor y armas; asimismo existía un lado espiritual y mágico que lograba darle a una historia la calificación de algo absolutamente sagrado.

Es por este motivo que resulta fácil identificar manifestaciones de seres de todo género como hadas y elfos puesto que diferentes entidades se ocupaban de que los bosques y todo sitio donde se conviviese pudiese dar sitio a la proyección de otro planeta.

Ahora bien, el hecho de que los celtas diesen tanta prioridad a la vida en movimiento y dinamismo abre el diálogo para discutir si creían o bien no en el término de la reencarnación, puesto que efectivamente no existe plena claridad con respecto a este particular, no obstante todo semeja apuntar que la idea pese a ir a la contra del cristianismo era apoyada puesto que este pueblo se veía a sí mismo como un simple pasajero de la existencia.

¿Cuál es la historia de la mitología celta?

La mitología celta es una progresión de historias a la luz de la religión y también historias de gallardía, sentimiento y encanto hecho por los celtas en la Edad de Hierro y que lo hizo resaltar entre las leyendas más imperativas y también intrigantes de toda Europa.

A pesar de ser sobresaliente, existen algunos propósitos tras los que no ha sido concebible reunir más datos respecto al trasfondo histórico del que ahora se tiene, las razones primordiales fueron que los celtas cuestionaron la escritura y no la controlaron exageradamente bien. Para ellos, la realidad de redactar un contenido paralizaba el mito  y las fantasías deben subsistir.

Además, por consiguiente, los druidas preservaron las baladas largas para tener la capacidad de educar después. Otra motivación tras por qué razón hay pocos datos, es que no hay un solo individuo celta. En esta línea, podemos aseverar que el folclore celta es diverso y que cada área que lo enmarcó tenía sus seres divinos próximos.

Relación entre la mitología celta y la romana

Roma presentó la tendencia más extendida para los grabados abiertos, y desgastó la energía de los druidas en los dominios que venció; en verdad, la mayor parte de los grabados sobre dioses encontrados en la Galia (actual Francia), G. Bretaña y en otro sitio charlan a las zonas celtas tras la victoria romana.

Aunque los primeros escotos de Irlanda y unas partes del actual Gales, usaron la composición Ogam para efectuar escripciones resumidas, la educación más compleja, no estaba familiarizada con los dominios de los celtas hasta fueron vencidos por Roma hasta el acercamiento del cristianismo; realmente, numerosas fantasías gaélicas fueron registradas por los  primeros sacerdotes cristianos, no obstante, sin la enorme mayoría de sus implicaciones religiosas.

Las palabras celtas aparecen sin precedentes para la Pehégesis del anticuario heleno y especialista en historia Hecateo de Miletos, moderno a las Guerras Médicas, y la primera en sus Historias o bien Genealogías trata de aislar lo auténtico, lo verificable, el verso y las leyendas. Los romanos, de nuevo, captaron con el nombre de Galli (galos) todos y cada uno de los conjuntos de personas celtas que vivían el norte de Italia y el sur de Alemania, como las naciones entre el Rin y los Alpes, los Pirineos y el mar.

Curiosamente, el conjunto de personas celtas que sostuvo sus caracteres políticos o bien fonéticos (por servirnos de un ejemplo, los clanes escocés y bretón de las Islas Británicas) transmitió restos de leyendas de la Edad de Hierro, que se registraron de manera regular en la mitad de la Edad Media.

A pesar del hecho de que el planeta celta en su auge incluía la mayoría de la Europa occidental y central, no estaba unido políticamente, ni existía una desprendida fuente focal de impacto social; Por ende, había mucha pluralidad en las prácticas del vecindario de la religión celta (si bien ciertas pretensiones, por servirnos de un ejemplo, el amor del dios Lugh, semeja haberse extendido por todo el planeta celta). Los grabados de más de trescientos dioses.

En medio del marco de tiempo romano, numerosas divinidades celtas estaban relacionadas con los seres divinos romanos. En todo caso, de lo que ha descendido a nuestros días de folclore celta, es concebible reconocer las concordancias que mencionan a un panteón más unido que el que se admite de forma regular.

La naturaleza y los elementos de estos viejos seres divinos pueden concluirse desde sus nombres, del área de sus grabados, su iconografía y de los dioses romanos con los que han sido observados. En el planeta celta, las capacidades religiosas se aislaron de la vida política; Poquito a poco, los druidas fueron los difusores de los pensamientos religiosos y filosóficos, lo que afectó su prevalencia política.

Independientemente de ser una idea filosófica bien conocida, la transmisión de sus lecciones se hizo de forma oral, puesto que no dejaron ninguna una parte de su declaración. El druis-mo no se confundía con la religión, sino los responsables de los druidas eran las capacidades religiosas seguras, por poner un ejemplo, la recolección  y las penitencias humanas.

Sus capacidades, pese a las completamente religiosas, fueron acotadas por el cosmos de la brujería, las miradas de cristal o bien la medicación, a lo que debieron su gran impacto, fueron además de esto exculpadas de ir a la guerra y actuar como jueces. Había ciertas clasificaciones: los propios druidas, los adivinos y los sacrificadores, y los juglares o bien escritores.

Su religión era en un nivel muy básico optimista, con las prohibiciones de charlar metafóricamente a las imágenes de los seres divinos, o bien el desarrollo de santuarios. Sus individuos fueron escogidos, particularmente entre la honorabilidad, y cumplieron con un ministerio increíble nombrado por siempre.

La proximidad de los druidas se sostuvo a lo largo de ciertos siglos en el planeta celta. El sitio primordial donde desaparecieron fue Galia, asesinados por los romanos; sin embargo, en Bretaña y en Irlanda, la figura del druida no acabó hasta la implantación del cristianismo, sosteniendo a los trovadores hasta la Edad Media.

Relación entre la mitología celta y la gallega

Galicia está en el norte de España, cara el oeste. A lo largo de mucho tiempo ha sido visto como el apocalipsis y abundantes conjuntos de personas han vivido allá. Los más imperativos, indudablemente, han sido los celtas, los romanos y después los cristianos. La cultura gallega es el resultado de la combinación de los 3 componentes y numerosas historias señaladas de criaturas sensacionales, y lo más esencial, personajes que ocupan la naturaleza.

Hay una historia bien interesante que sucedió en Galicia y la relaciona con la cultura celta, Breográn y también Ith, su hijo: Breogán fue el gobernante celta de Galicia ya antes de la entrada de los romanos. El señor está un día con su hijo en su pináculo en la urbe de Brigantia (ahora A Coruña, y el pináculo es la presente Torre de Hércules).

El pequeño, Ith, ve una isla exageradamente inalcanzable y sueña con ir a ella. Cuando medre, conseguiré la isla, mas alén de las palabras fallecidas. Como venganza, Mil (el sobrino de Ith y el nieto de Breogán) retorna a la isla, que es Irlanda, y la victoria. Es interesante, no obstante, esta historia es famosa en Irlanda, además de ser ovacionada en Galicia.

Símbolos de la mitología celta

Cabe indicar la trascendencia de la simbología celta en el desarrollo de su mitología, puesto que estas representaciones son las que enriquecen tanto la narrativa de las historias como el mensaje que transmiten. Por consiguiente la tierra, el aire y el agua se proponen como los 3 signos primordiales que además se conectan entre sí.

En cuanto a habilidades sobresale la marcada capacidad de comunicación de la que disponían tanto los dioses como las entidades participantes en los mitos, aparte de presentar a la naturaleza siempre y en toda circunstancia como la fuente más grande de protección y fuerza.

Finalmente y a forma de curiosidad, el término de pecado para los celtas era verdaderamente diferente y nunca fue entendido como lo manejamos en nuestros días.

Dioses de la mitología Celta

Los Dioses Celtas son una pieza imprescindible del carácter social y cultural y en la recóndita posibilidad de que precises ser un religioso de un conjunto establecido en un amplio pedazo de Europa central y occidental unido por el dialecto y ciertas costumbres. Este es el medio por el que la Edad de Hierro viene lo que conocemos como el folclore celta, que evidentemente tiene sus dioses individuales y acompaña repentinamente el punto de referencia de no salvar el dialecto regular.

Recordando que los celtas continuamente sostuvieron un contacto inusual con los Galos, con Roma y con los celtiberos, sus divinidades se equiparan con una combinación de cada uno de ellos de estos y que es poquísimo común y que pone una notable medida de acentuación en la naturaleza y en elementos de encantamiento.

Tipos de Dioses en la mitología celta

Las divinidades de un relato mitológico asisten siempre y en toda circunstancia a visualizar los rasgos más autóctonos de un conjunto social, es precisamente por esto que ahora mencionaremos una breve clasificación de las más esenciales deidades celtas.

  • Dioses ancestrales. Los conceptos naturales son los que dominan sobre los dioses más viejos, en esta categoría asimismo se incluyen a las deidades locales o bien tribales, quienes en ciertas ocasiones fueron equiparadas con las divinidades romanas.
  • Dioses de Irlanda. Este conjunto de dioses asimismo tiene su participación en estos relatos singularmente cuando se trataba de temas de guerra y cuestiones oscuras.
  • Dioses de Gales. Los manuscritos procedentes de Gales asimismo hacen su aporte para presentar a diferentes deidades objeto de culto.
  • Héroes. Aunque no son dioses, estos personajes asimismo hacen parte esencial de esta mitología, así es como sobresalen nombres tan populares semejantes como: Merlín, Ogmios y Manannan.

Respecto a los dioses sobre los que se halla una mayor cantidad de datos resaltan Dagda, Lug, Nuada, Ogmios-Ogmé, Brigatina, Morrigane y Epona.