Mercurio

Mercurio, uno de los dioses romanos más importantes aún cuando no formaba parte del panteón romano hasta el año a.C. en el siglo III a.C., cuando se inició un proceso de reconciliación entre las doctrinas griega y romana siendo reconocido como Mercurio el dios del comercio.

Mercurio

El dios romano Mercurio n no sólo era el dios del comercio, sino también reconocido como el protector de los comerciantes, viajeros, pastores y de todos aquellos cuyo trabajo estaba relacionado con el comercio y la manipulación de mercancías, de hecho su nombre proviene del latín “merx” que significa mercancía.

Su origen

Mercurio hijo de Júpiter, la mayor deidad de la mitología romana y de la ninfa maya, su nacimiento fue presentado en el monte Cileno, fue criado por las estaciones, en Grecia se le conoce como Hermes, esta deidad fue el mensajero de los dioses, suele estar representado por un joven desnudo con alas y sandalias.

Era conocido como un dios con gran astucia y agilidad, también se le atribuye ser el dios de los ladrones, pues robó las flechas de Apolo, el tridente de Neptuno y la espada de Marte. Esta divinidad era traviesa, pero se le encomendaron tareas tales como llevar a las almas al infierno y traerlas de vuelta al mundo cuando regresaban a habitar otros cuerpos.

Culto

Aunque este dios fue incorporado mucho más tarde en el panteón romano, en la sociedad romana había una fiesta o culto dedicado al dios del comercio, cada 15 de mayo de cada año llamado mercuralia.

Aquel día, los mercaderes y mercaderes realizaron una especie de ritual en el que sumergieron sus cabezas en la fuente sagrada de Mercurio, con la firme convicción de que obtendrían la sabiduría para triunfar, la prosperidad y la abundancia en los negocios.

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